La historia de Alejandro - Sandra Spencer Fisioterapia
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La historia de Alejandro

La historia de Alejandro

¿Quién es Alejandro? 

 

Alejandro es un niño de 3 años, uno de nuestros pacientes más habituales. Fue diagnosticado con 6 meses de edad de una Lisencefalia.
Alejandro empezó la hidroterapia cuando tenía un año de vida, aún no era capaz de mantener la cabeza erguida cuando estaba boca abajo y por supuesto no era capaz de mantenerse sentado o de pie, lo que corresponde a un desarrollo normotipo en el niño. En cambio, es capaz de transmitirme lo más importante para él, de mirarte y decirte qué es lo que le gusta o no, por ejemplo, le gustan los dibujos y se puede quedar mucho tiempo mirando la sombra de los árboles. Durante la terapia y el tiempo se va conociendo al niño, cómo son sus patrones de movimiento y qué es lo que le emociona e interesa, pero la ayuda de una madre que te guía y te ayuda y te hace saber cómo es su hijo es muy importante para el tratamiento. 
Os preguntaréis ¿qué es exactamente la Lisencefalia?

 

¿Qué es la Lisencefalia?

 

La lisencefalia es una malformación cerebral, nuestro cerebro tiene unos pliegues en la zona de la corteza cerebral, estas neuronas se encargan de recibir y enviar información hacia los músculos y las articulaciones. En la Lisencefalia no se generan estos pliegues en el cerebro y se observa una superficie más lisa, lo que implica alteraciones en las conexiones y sinapsis cerebrales, que a su vez se traduce en alteraciones a nivel motor y cognitivo. Cuando una afectación en el Sistema Nervioso Central ocurre antes de los 2 años de vida se conoce como Parálisis Cerebral. 
Alejandro y su familia trabajan día a día con distintas terapias para conseguir la mejor calidad de vida y luchar contra la Parálisis Cerebral. Muchos pensarán qué le pasa a Alejandro, por qué no se mueve como el resto de niños de su edad, por qué con 3 años aún no camina. La dificultad de movimiento y de control motor de Alejandro ha impedido que pueda realizar ciertas actividades que para nosotros resultan automáticas y rutinarias. Desde pequeñito le ha costado controlar la cabeza, mover lo brazos para ir a coger un objeto, alcanzar la fuerza y el control postural necesario para poder desplazarse o sentarse manteniendo la espalda recta y sin ayuda.
Alejandro y su familia trabajan duro día a día con distintas terapias para mejorar todos estos aspectos motores, sensitivos y cognitivos. A través de médicos como por ejemplo Neurólogos, médicos rehabilitadores, terapeutas como logopedas, terapeutas ocupacionales o fisioterapeutas y la implicación de la familia en casa intentamos prevenir y mejorar la vida de Alejandro a través de los juegos en casa y durante las terapias.

 

¿Cómo ha ayudado la Hidroterapia a Alejandro?

 

 

Cuando Alejandro toca el agua con sus pies se dibuja una sonrisa que dura minutos, poco a poco cuando va notando el agua caliente en sus brazos y en sus piernas se relaja el tono muscular que normalmente está con mucha tensión y duro, especialmente en un su hemicuerpo izquierdo. Trabajar en en el suelo boca abajo con Alejandro es muy complicado, le cuesta apoyarse en sus brazos y levantar la cabeza,  está incómodo y enseguida te lo hace saber, en cambio en el agua se ha conseguido con esta posición que levante cada vez más la cabeza y que la mantenga erguida constantemente para que no se caiga al agua, trabajando así su control cefálico y axial del tronco.
En el agua, es capaz de llevar sus brazos hacia delante, sobre todo su brazo derecho que al presentar menos tensión y la facilidad de movimiento en el agua ayuda a que lleve los brazos hacia delante cuando ve un objeto que le interesa. El pataleo es mucho más fácil y cuando está emocionado no para de mover las piernas flexionando y extendiendo con ímpetu y alternando el movimiento con sus piernas.
Le encanta trabajar boca arriba y sentir el agua en todas las partes de su cuerpo y en la cabeza, mira un punto en el techo y se ríe. En esta posición es capaz de despegar los brazos de su cuerpo y llevarlos hacia la cabeza con más facilidad. 
Pero sobre todo le encanta la cascada, ver  y oír el agua caer con presión le encanta y se emociona siempre que la ponemos.
Nos encanta trabajar con él y ver como se divierte con el agua, ver sus progresos día a día y saber que entre todos estamos consiguiendo que Alejandro sea un niño sano, sin ingresos hospitalarios y que disfruta de la vida desde una mirada diferente a los demás.
¿Queréis conocer más sobre el tratamiento de Alejandro? ¡Háznoslo saber en los comentarios!